El valor económico agregado (EVA por sus siglas en inglés) se ha convertido en una herramienta ampliamente aceptada en economías desarrolladas para medir el valor creado por una empresa. La primera ventaja al utilizar EVA con respecto a otras medidas tradicionales es que considera un costo por títulos de capital (Stewart, 1991). La segunda ventaja al utilizar dicha medida es que difiere de medidas contables sugiriendo los ajustes que transforman todas las cantidades medidas en la base acumulada a la base del efectivo. El propósito de este trabajo es demostrar que la remuneración variable representa un valor agregado económico más alto para la empresa cuando se asocia a incrementos en la productividad.